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SU OBRA


Él respiró, tomó el aire despacio y permaneció unos segundos en silencio como si tratara de encontrar las palabras.



−Desde niño he vivido con esto −me miró con una sonrisa cínica –Premoniciones.


Levantó la cabeza y se pasó la mano por el cuello, luego se quedó un segundo mirando las estrellas como si ellas pudieran darle alguna respuesta –saber lo que va a pasar antes de que suceda -murmuró más para sí mismo que para mí, como si necesitara aclarar algo.

Yo no podía imaginar lo que debe sentirse al estar obligado a ver todas las desgracias que van a suceder a los que te rodean. Quise acercarme a él, rozar sus labios y abrazarle pero supe que me rechazaría.

La luna brillaba majestuosa en el cielo y el tiempo parecía haberse detenido, estuvimos unos minutos en silencio, mirándonos, nuestras respiraciones parecían haberse puesto de acuerdo, el sonido de los coches y de las demás personas nos era ajeno, de pronto me sentía más unida a él que a ninguna otra persona, como si el secreto que me había confesado nos hubiera atado y entre nosotros se hubiera creado un vínculo muy poderoso. Creo que él sintió lo mismo, no fue necesario prometer que guardaría silencio, los dos sabíamos que yo jamás revelaría nada de lo que me había contado, los dos sabíamos que a partir de ahora nuestros destinos se habían entrelazado.


PREMONICIÓN (2.011) es la primera obra editada de la autora. Además cuenta con varios manuscritos de cuentos, relatos cortos y poesías que aún no han visto la luz.




Un ligero movimiento de su cuerpo captó toda mi atención. Se volvió, lento y preciso, como un gato que ronronea tranquilo en un dulce sueño. Se quedó boca arriba. Sus rasgos se dibujaron con mayor claridad bajo la luz rojiza. Serio, tranquilo, sorprendentemente atractivo.

Tal vez hice algún ruido. 

Sus ojos se abrieron de pronto y se quedaron fijos en los míos. 

No me moví.

Una expresión confusa inundó su mirada. Le costó unos segundos comprender que yo estaba ahí, unos instantes entre el sueño y la vigilia en el que su cerebro trataba de asegurarse de que era real. 

Y lo era. 

Sentí la Furia rugir. Mis ojos debían de ser absolutamente negros, sin un ápice de humanidad en ellos. Como un furioso demonio que espera a su presa. 

Percibí miedo en su rostro. 

Se incorporó despacio. Me estudiaba en silencio. Traté de imaginar sus pensamientos. Seguramente ya sabía por qué estaba yo allí. 

-Lo sé todo. –Murmuré.

FURIA (2.014) es la continuación de su novela anterior donde la autora desarrolla toda la trama hasta llegar a un inesperado e impresionante final.